La suba tributaria concretada al comenzar el año por la gestión del intendente radical de Yerba Buena, Mariano Campero, cosechó críticas en su propio espacio político.

Ariel García, vicepresidente de la UCR, consideró desacertada la medida impositiva. “Los vecinos optaron por un cambio que no incluía que les metieran la mano en el bolsillo”, señaló el legislador, reelecto en 2015 por la sección Oeste.

El Concejo de la “Ciudad Jardín” aprobó una ordenanza, solicitada por el Ejecutivo municipal, que actualizó los valores de los tributos en esa jurisdicción. Las tasas administrativas subieron un 100% y las Contribuciones que Inciden Sobre los Inmuebles (CISI) aumentaron entre un 200% y un 410%.

Según García, el incremento aún puede ser subsanado por el jefe municipal. “Hay que aplicar un criterio de razonabilidad cuando se habla de actualizar para garantizar los servicios que debe prestar el municipio”, indicó. El parlamentario sostuvo que la limpieza y alumbrado público no se brindan efectivamente. “Es posible hacer un incremento gruadual para no parecerse a las gestiones alperovichistas, de las que la gente se cansó por su voracidad por recaudar”, recalcó. García instó a dar marcha atrás con la decisión. “En el gobierno de cualquier ciudad los únicos que deben ganar son los vecinos, a quienes se les deben garantizar la prestación de los servicios esenciales”, sentenció el opositor.